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Blefaroespasmo 22/03/2013

Blefaroespamo_botox

El blefaroespasmo es el cierre involuntario de los párpados, o parpadeo excesivo involuntario. Los primeros síntomas del blefaroespasmo pueden ser un aumento ocasional del parpadeo de uno o ambos ojos, o simplemente una dificultad para mantener los ojos abiertos. La mayoría de los pacientes con blefaroespasmo presentan, además, sensibilidad a la luz (fotofobia) y sequedad de los ojos.

Si la enfermedad progresa, los espasmos de los párpados empiezan a aumentar en frecuencia, hasta que se hacen constantes. Esta enfermedad normalmente es progresiva, ya que los espasmos suelen aumentar en frecuencia y los periodos de relajación suelen hacerse más cortos. Sin embargo, en algunos casos los espasmos llegan a alcanzar una meseta y se mantienen en este nivel sin progresar.

Los síntomas suelen iniciarse en la quinta y sexta década de vida y es tres veces más frecuente en mujeres. Aunque el blefaroespasmo esencial benigno (BEB) fue descrito por primera vez en una revista médica norteamericana en 1985, ha sido en los últimos años cuando los médicos han empezado a reconocerlo como una alteración física y no psicológica.

¿Cómo se diagnostica el blefaroespasmo?

No existe ninguna prueba específica para realizar el diagnóstico, pues se trata de un diagnóstico clínico. Es común que, inicialmente, el paciente piense que su problema es solo un mal hábito y no busque atención médica.

Consecuencias del blefaroespasmo

Los espasmos pueden incrementarse en frecuencia y duración, de forma que el paciente se convierte en un ciego funcional. Si son intensos, los espasmos faciales pueden interferir en el habla o la ingesta. Los pacientes pueden presentar grandes dificultades para conducir, leer, ver televisión o realizar cualquier otra actividad necesaria en la vida diaria.

¿Qué es la apraxia de la apertura palpebral?

La apraxia de la apertura del párpado asociada al blefaroespasmo es la causa más frecuente del fracaso o del escaso beneficio del tratamiento con toxina botulínica. Los pacientes que la presentan tienen dificultades para abrir los párpados, incluso después de que los espasmos palpebrales se hayan reducido con toxina botulínica. En estos casos el paciente necesita un intervalo de tiempo después del espasmo para poder abrir los párpados.

Tratamiento del blefaroespasmo esencial

El tratamiento con inyecciones de toxina botulínica es, actualmente, el tratamiento de elección para el blefaroespasmo.

Se inyectan pequeñas cantidades de toxina botulínica en los músculos alrededor de los ojos. Estas inyecciones debilitan temporalmente los músculos, de modo que se disminuyen o se eliminan los espasmos. El efecto de las inyecciones es siempre temporal y, normalmente, dura unos tres meses, por lo que es necesario repetirlo para mantener el efecto.

El abordaje quirúrgico (orbiculectomía) se reserva para pacientes que no responden al tratamiento con toxina botulínica. Consiste en extirpar, parcial o totalmente, los músculos encargados del cierre de los ojos, principalmente el músculo orbicular. En algunos casos, tras la cirugía, es necesario seguir con las infiltraciones de toxina botulínica.

La toxina botulínica no es efectiva en el tratamiento de la apraxia de la apertura palpebral. En un pequeño porcentaje de pacientes en quienes la apraxia es muy invalidante puede ser necesario realizar intervenciones quirúrgicas, como la suspensión frontal, que ayuden a abrir los párpados.


Autor

Dr. José Nieto, M.D.
Número de Colegiado COMB: 38.579
Médico Oftalmólogo
Especialista en Cirurgia Plástica Ocular

Última modificación 3 Agosto, 2017 - 16:36